El oncólogo Peter Harper: «Nadie dice que sea completamente seguro», pero representa una mejoría Críticas a la estrategia de la OMS centrada en la farmacología con supervisión médica: «a largo plazo el 80% vuelve a fumar»

 

REDACCIÓN

El oncólogo Peter Harper: «Nadie dice que sea completamente seguro», pero representa una mejoría Críticas a la estrategia de la OMS centrada en la farmacología con supervisión médica: «a largo plazo el 80% vuelve a fumar»

PARÍS, 3 (EUROPA PRESS)

La transición del cigarro convencional de combustión hacia las nuevas alternativas como el cigarrillo calentado, los vapeadores o los electrónicos previsiblemente mejorarán la incidencia de cáncer de pulmón entre los fumadores al reducir las sustancias tóxicas que se ingieren, según han explicado varios expertos durante la Conferencia internacional de la reducción de daño y las enfermedades de no transmisión, que se celebra este 2 y 3 de febrero en París.

El oncólogo Peter Harper explicó que las alternativas al cigarro de combustión no son inocuas –«nadie dice que sea completamente seguro»–, pero representan una mejoría.

Existen «beneficios, aseguró, en avanzar hacia un «producto menos dañino» e incidió en que esta migración «eliminaría la mayor causa de muerte en los cánceres de pulmón». Parecida opinión despierta en el oncólogo y presidente de la Russian Cancer Society, David Zaridze, que dijo que la información en poder de los médicos apunta en esa dirección: la de que «puede reducir las muertes por cáncer de pulmón».

«La prevención basada en pruebas es la forma más inteligente de reducir la mortalidad que provocan este tipo de hábitos, como el tabaco, pero también el alcohol», abogó Zaridze.

La experta en salud pública Laura Rosen, profesora de la Universidad de Tel Aviv, ha reconocido por su parte que aún no existen estudios sobre los efectos a largo plazo de los cigarrillos electrónicos y otras alternativas sin combustión, pero sí que «se espera menos incidencia de cánceres» que con el tabaco convencional. LOS RIESGOS CARDIOVASCULARES PERSISTEN CON EL CONSUMO DE NICOTINA

Rosen sostuvo que «no existe relación probada entre los cigarrillos electrónicos y el cáncer», motivo por el que esperan esa reducción de la incidencia de esta enfermedad en los consumidores, aunque recordó que la nicotina sigue teniendo efectos negativos sobre la salud cardiovascular.

«Hay evidencias de que son dañinos [los cigarrillos electrónicos y otros productos] para el corazón», aseveró, pero hay que poner encima de la mesa que «si se comparan toxicidades» los nuevos productos salen victoriosos. «Así todo, hay que saber que es malo», culminó.

Así, cifró en 51 millones los consumidores de este tipo de productos y sostuvo que «pronto» habrá datos sobre aquellos que llevan años usándolos.

Preguntada por si recomendaría cambiar dijo que lo único que puede recomendar es «dejar de fumar inmediatamente» y aprovechó para hacer un llamamiento a que los nuevos productos no se diseñen de forma atractiva para los más jóvenes. «Es importantísimo que no lleguen a los niños», incidió. EN DESACUERDO CON LA ESTRATEGIA DE LA OMS FRENTE AL TABACO

Harper se mostró en desacuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre su estrategia contra el tabaco, que en su opinión aboga exclusivamente por los tratamientos farmacológicos con supervisión médica. «No puedo estar más en desacuerdo», agregó.

En la misma dirección se pronunció Rosen, que analizó los datos de éxito en este tipo de tratamientos y concluyó que fracasa en más del 80 por ciento de los casos, pues no consigue que esa mayoría de fumadores sigan sin fumar a largo plazo.

En ese sentido, mientras que en el primer mes el éxito es del 70 por ciento, al año los fumadores que siguen sin fumar bajan al 20 por ciento, siendo el 14 por ciento a los 4 años, según el estudio ‘Tobacco control 2006’. LAS FARMACÉUTICAS ESTÁN «HACIENDO MUCHO DINERO»

Para Rosen, las compañías farmacéuticas «están haciendo mucho dinero con los productos para dejar de fumar» y ese es el motivo de que en muchos ámbitos se apueste únicamente por ellos en vez de por las alternativas de reducción de daño que, además, también pueden ayudar a dejar de fumar.

El también oncólogo egipcio Tarik Safwat resaltó los riesgos de los líquidos que se preparan para el vapeo, muchos de los cuales no se sabe qué contienen pero se ha demostrado que provocan daños en los pulmones.

Recomendó también la reforma normativa para eliminar barreras de venta, que considera que para algunos productos son mayores que el propio tabaco. Abogó también por más campañas sobre las ventajas de dejar de fumar o de cambiar a otras opciones.

 

Fuente LAVANGUARDIA